martes, 21 de mayo de 2013

MITOS Y VERDADES


Disponer de información precisa sobre la hepatitis B es importante para saber si se está en riesgo de contraer la enfermedad. En ese caso, es fundamental acudir al médico, someterse a un análisis y recibir el tratamiento adecuado.
Descubra las verdades entre los falsos mitos sobre la hepatitis B:

Mito 1: La hepatitis B se contrae comiendo alimentos contaminados.

La hepatitis B se transmite a través de la sangre y de los fluidos corporales de una persona que tenga la infección. La hepatitis B se contrae solamente entrando en contacto con alguien que tenga el virus. Esto puede suceder al mantener relaciones sexuales sin protección, compartir agujas o jeringuillas y cuando se utilizan instrumentos contaminados en las barberías, peluquerías y en los gabinetes de tatuaje. Además, las mujeres embarazadas también pueden transmitir el virus a sus hijos durante el parto.
Los profesionales sanitarios también están en riesgo de contraer la hepatitis B y deben adoptar las medidas necesarias de protección.
Sin embargo, existen otros tipos de hepatitis: la hepatitis A, la hepatitis B, la hepatitis C, la hepatitis D, la hepatitis E y la hepatitis G. Tanto la hepatitis A como la hepatitis E se pueden transmitir a través de alimentos y del agua contaminados. Sin embargo, la hepatitis B sólo se transmite a través de la sangre y de los fluidos corporales.

Mito 2: La hepatitis B es una enfermedad rara y no es probable que entre contacto con ella.

La hepatitis B es una de las enfermedades infecciosas más comunes en el mundo. Más de un tercio de la población mundial está infectada por este virus.(1) Aproximadamente 350 millones de personas en el mundo tienen infección crónica.(2) Esto significa que tienen una forma grave de la enfermedad que puede desembocar en enfermedad hepática grave y cáncer de hígado. Es imprescindible que las personas en riesgo de contraer la hepatitis B acudan al médico y se sometan a un análisis.

Mito 3: Las personas con hepatitis B saben que tienen la enfermedad por los síntomas como el aspecto amarillo de la piel y los ojos.

Muchas personas con hepatitis B no se sienten enfermas. La mitad de las personas que están infectadas con el virus no muestran ningún signo o síntoma de hepatitis B. La única manera de saber si se tiene hepatitis B es consultando al médico, el cual le hará un análisis de sangre para la hepatitis B para asegurarse.

Mito 4: Las personas con hepatitis B están muy enfermas y mueren a causa de una enfermedad hepática grave o de cáncer de hígado.

Aproximadamente el 90 por ciento de las personas infectadas con el virus de la hepatitis B tienen una infección aguda.(3) Ésta durará unas pocas semanas o meses y la persona se recuperará totalmente sin secuelas.
Sin embargo, cerca del 10 por ciento de las personas infectadas con el virus tienen hepatitis B crónica.(4) Esta es una forma más grave de la infección y puede desembocar en una enfermedad hepática grave, incluido el cáncer de hígado. En último término, del 15 al 25 por ciento de las personas con hepatitis B crónica morirán a causa del virus.(5)

Mito 5: Las personas infectadas con el virus de la hepatitis B desarrollarán con el tiempo las infecciones por el virus de la hepatitis A y de la hepatitis C.

Existen diferentes tipos de hepatitis y cada uno está causado por un virus diferente. Sin embargo, la hepatitis B no se convertirá en otro tipo de hepatitis. Las personas infectadas con el virus de la hepatitis B siguen estando en riesgo de infectarse con otro de los virus de la hepatitis.
  • Hepatitis A: La hepatitis A es una enfermedad hepática causada por el virus de la hepatitis A. Generalmente se transmite a través de las heces de una persona infectada. Esto sucede cuando los hábitos sanitarios no son los adecuados, como es no lavarse las manos después de ir al cuarto de baño.
  • Hepatitis B: La hepatitis B está causada por el virus de la hepatitis B y es una de las enfermedades infecciosas más comunes en el mundo. Se transmite de una persona infectada a otra a través de la sangre y de los fluidos corporales.
  • Hepatitis C: La hepatitis C está causada por el virus de la hepatitis C. Generalmente se transmite a través de transfusiones de sangre. En la mayoría de los países, la sangre donada se analiza para detectar la presencia del virus antes de utilizarla en una transfusión.
  • Hepatitis D: La hepatitis D está causada por el virus de la hepatitis D. El virus de la hepatitis D necesita al virus de la hepatitis B para sobrevivir. A veces, las personas con hepatitis B también contraen la hepatitis D porque ambas se transmiten de una persona a otra a través de la sangre y de los fluidos corporales.
  • Hepatitis E: La hepatitis E está causada por el virus de la hepatitis E. De modo similar al virus de la hepatitis A, se transmite al entrar en contacto con las heces de una persona infectada.
  • Hepatitis G: No se conoce mucho acerca del virus de la hepatitis G, ni siquiera si produce alguna enfermedad. Puede transmitirse a través de sangre contaminada en transfusiones de sangre.

Mito 6: Las vacunas contra la hepatitis B impiden que las personas infectadas con el virus de la hepatitis B enfermen.

La vacuna contra la hepatitis B es eficaz sólo en aquellas personas que no se han infectado con el virus de la hepatitis B.
Muchos países disponen de vacunas eficaces contra la hepatitis B. Frecuentemente, en estos países los recién nacidos reciben la vacuna contra la hepatitis B.
Las personas infectadas deben acudir a su médico para conocer los mejores tratamientos que existen para controlar el virus.

Mito 7: Se puede heredar la hepatitis B de los padres.

Sólo se puede contraer la hepatitis B entrando en contacto con la sangre o los fluidos corporales de alguien que tenga el virus.
La hepatitis B no se puede heredar de los padres. Sin embargo, las mujeres embarazadas con hepatitis B pueden transmitir el virus a sus hijos durante el parto.
Referencias

Referencias

1 Organización Mundial de la Salud, http://www.who.int/mediacentre/Hechosheets/fs204/en/, acceso desde el 20 de junio de 2007
2 Organización Mundial de la Salud, http://www.who.int/mediacentre/Hechosheets/fs204/en/, acceso desde el 20 de junio de 2007
3 Fundación de la hepatitis B, http://www.hepb.org/patients/acute_vs_chronic.htm, acceso desde el 20 de junio de 2007
4 Organización Mundial de la Salud, http://www.who.int/mediacentre/Hechosheets/fs204/en/, acceso desde el 1 de agosto de 2007
5 Ministerio de Sanidad de Wyoming, http://wdhfs.state.wy.us/aids/hepbasics.html, acceso desde el 20 de junio de 2007

SINTOMAS


Después de que usted resulte infectado por primera vez con el virus de la hepatitis B:
• Puede que no tenga ningún síntoma.
• Puede sentirse enfermo durante un período de días o semanas.
• Puede resultar muy enfermo con gran rapidez (llamada hepatitis fulminante).

Es posible que los síntomas de la hepatitis B no aparezcan hasta 6 meses después del momento de la infección. Los síntomas iniciales pueden abarcar:
• Falta de apetito

• Fatiga

• Febrícula (Temperatura temporal mayor de 37° C y menor de 38°C

• Dolores musculares y articulares

• Náuseas y vómitos

• Piel amarilla y orina turbia


Los síntomas desaparecerán en unas cuantas semanas a meses si su cuerpo es capaz de combatir la infección. Algunas personas nunca se libran del virus de la hepatitis B, lo cual se denomina hepatitis B crónica. 
Es posible que las personas con hepatitis crónica no tengan síntomas y no sepan que están infectadas. Con el tiempo, algunas personas pueden presentar síntomas de daño hepático crónico y cirrosis del hígado. 



Referencias

1 Center for Disease Control, http://www.cdc.gov/ncidod/diseases/hepatitis/b/faqb.htm, accessed 1 August 2007

¿CÓMO PUEDO PREVENIRLA?



La vacuna contra la hepatitis B es el mejor método de prevenir esta enfermedad. Si ya has estado expuesto al virus, una vacuna no evitará que contraigas la infección.

Existen varias formas de contribuir a prevenir la infección por hepatitis B. Entre otras:

-Evitar compartir los objetos personales con otras personas. Aquí se incluyen navajas o cuchillas de afeitar, cepillos de dientes, pendientes y cortaúñas
-Asegúrate de que se usan agujas limpias cuando te hagas tatuajes y piercings corporales
-Si vas al barbero o peluquero, asegúrate de que utilizas navajas o cuchillas de afeitar limpias
-Utiliza preservativos en tus relaciones sexuales, especialmente si tienes varias parejas sexuales
-Evita las drogas ilegales. Si las consumes no compartas nunca las agujas ni las jeringuillas
-Si eres un profesional sanitario, sigue las buenas prácticas de uso y eliminación de agujas
-Si crees que has estado expuesto al virus de la hepatitis B es importante que vayas al médico y te hagas un análisis de sangre para la hepatitis B. Esta es la única manera de saber con seguridad si te has infectado por el virus de la hepatitis B.


Los niños y las personas en alto riesgo de desarrollar hepatitis B deben recibir la vacuna contra esta enfermedad. 
  • Los bebés deben recibir su primera dosis de la vacuna contra la hepatitis B al nacer y completar la serie de tres dosis a la edad de 6 meses. 
  • Los niños menores de 19 meses que no hayan sido vacunados deben recibir dosis "de recuperación".
  • Los trabajadores de la salud y aquéllos que conviven con alguien con hepatitis B, deben hacerse aplicar la vacuna.
  • Los bebés nacidos de madres que tengan hepatitis B aguda o que hayan tenido la infección en el pasado deben recibir una vacuna especial contra la hepatitis B dentro de las 12 horas posteriores al nacimiento. 
La vacuna o la inyección de inmunoglobulina contra la hepatitis B (IGHB) pueden ayudar a prevenir la infección si usted la recibe dentro de las 24 horas posteriores al contacto con el virus.




¡ No olvides seguir siempre los consejos sobre la

                        hepatitis B  !

Referencias
1 Reunión del CDC-UNICEF-VHPB-WHO, Estambul 2006
2 Colin W. Shepard, Hepatitis B Virus Infection: Epidemiology and Vaccination. Epidemiol Rev 2006; 28:112-125

HEPATITIS B EN SINTESIS

La infección por hepatitis B es causada por el virus de la hepatitis B (VHB). Usted puede contraer esta hepatitis a través del contacto con sangre o fluidos corporales (como el semen, los flujos vaginales y la saliva) de una persona que tenga el virus. La forma de transmisión varía entre los diferentes virus. El virus A y E son de transmisión fecal oral, el virus B tiene transmisión parenteral, sexual y perinatal y el virus C principalmente parenteral.

Existen aproximadamente 350 millones de personas infectadas con hepatitis B crónica(1) en todo el mundo, de las cuales entre el 15 y el 25 por ciento morirán a causa de una enfermedad hepática.(2) Es imprescindible que las personas con hepatitis B crónica o con riesgo de contraerla se sometan a un análisis de sangre para la hepatitis B
.
Aunque la hepatitis B crónica no puede curarse, existen tratamientos que puedan ayudar a controlarla.

Historia de la Hepatitis viral
Al estudiar la fascinante historia de la hepatitis viral encontramos que ya Hipócrates describió la ictericia y en el siglo VIII se le atribuyó una causa infecciosa. En 1883, en Alemania, A. Lurman describió una hepatitis transmi- tida por sangre y productos sanguíneos. En 1942 se describió una hepatitis en soldados americanos combatientes de la segunda guerra mundial que fueron vacunados para la fiebre amarilla. En 1947 Mac Callum clasifica la hepatitis viral como hepatitis A o hepatitis infecciosa y hepatitis B o hepatitis sérica. En 1965 Barry Blumberg describe el antígeno australiano, por lo cual gana el premio Nobel. En 1973, Steve Feinstone y Robert Purcell describieron partículas virales en la deposición de voluntarios infectados con hepatitis de transmisión enteral, encontrando el virus de la hepatitis A. En 1977 M. Rizetto describió un virus RNA pequeño, de transmisión parenteral, que requiere de un hepadnavirus para replicarse y causar infección, al que denominó agente delta primero y virus delta después. En 1983 Balayan identificó por inmuno-electromicroscopía el virus E en las deposiciones de pacientes con hepatitis. Su estructura molecular se conoció en 1990. En 1989 Michael Houghton y el grupo de laboratorios Chiron usando técnicas de biología molecular descubrieron el virus de la hepatitis C. Estos hallazgos permitieron conocer mejor estas enfermedades, desarrollar técnicas de diagnóstico y en alguna de ellas producir vacunas. Evidentemente esta historia no ha concluido.




DIA MUNDIAL DE LA HEPATITIS 2 DE JUNIO.